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En 1986 apareció su siguiente disco, Black Celebration,
producido otra vez por Miller y Gareth Jones, el cual
resultó un trabajo aún más introspectivo, aunque debido
a la falta de temas puramente comerciales no repetiría
el éxito económico del anterior material. El álbum se
distinguió por un concepto de trabajo global y
conceptual, por la diversidad de estilos musicales que
manejaba y por tener un sonido más oscuro. Los sencillos
fueron Stripped, A Question of Time y A Question of Lust,
ninguno de los cuales entraría en las listas de los
Estados Unidos.
Parte de la falta de impacto económico de Black
Celebration se debió a la manera en que se comercializó.
En Estados Unidos por primera vez se publicaron los tres
sencillos del álbum, pero Stripped, que resultó ser el
tema más comercial, apareció como lado B, mientras que
la canción But Not Tonight que era su lado B original,
allá se lanzó como lado A pues se incluyó en la banda
sonora de una película llamada Modern Girls, restándole
importancia a Stripped. Aun así, Black Celebration se
cólocó en ese momento como el álbum mejor logrado de
Depeche Mode y en referente imprescindible de la música
electrónica de esa época.
Otro aspecto muy importante para el grupo fue que con el
material, más concretamente a partir del video de A
Question of Time, comenzaron a trabajar con el fotógrafo
holandés Anton Corbijn, quien se convertiría en su
diseñador de producción de cabecera y el que
reinventaría su imagen en aquélla época fotografiándolos
y filmándolos principalmente en blanco y negro, tras
haber pasado años divagando entre la imagen
sadomasoquista, lo andrógino y lo francamente gay,
encontrando así una nueva manera de promocionarse ante
los medios y el público, una manera más visual.
Así, a partir de Black Celebration la imagen del grupo
se volvió más dura, David Gahan acabó consolidándose
como centro visual de la banda tras haber estado a la
sombra del creativo Martin Gore y su apariencia
masoquista por la cual había sido el centro de atención
del público y que en el disco adquiría otro tipo de
protagonismo al cantar varios temas (es de hecho el
álbum en donde aparecen más canciones cantadas por Gore).
El álbum Black Celebration marcó sobre todo un punto de
inflexión musical para Depeche Mode (evidenciado
principalmente en el tema que dio nombre al disco),
cambio que ya habían iniciado en el Some Great Reward,
manifestando una novedosa influencia, la de la música
gótica, la cual en adelante se volvería parte integral
de su sonido creando un híbrido de música electro-gótica
muy cercano al género Darkwave. |